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El
Proyecto
Viviendo al Límite
- Proyecto Cinematográfico Viviendo con VIH/SIDA
Vivimos
en un siglo que ha nacido bajo una terrible amenaza. Esa
amenaza se llama SIDA.
El Virus de Inmunodeficiencia
Humana es todavía, para científicos o analfabetos,
una gran interrogante. Un virus sin cura; sin vacuna; con
uno y mil rostros. Un virus que avanza y cada día
se hace más fuerte... Un virus del que mañana
cualquiera de nosotros puede ser víctima...
Mientras tanto, una especie
de conspiración tácita de vergüenza y
silencio continúa acompañando al SIDA. Las
personas que se identifican como VIH positivas continúan
siendo objeto de rechazo y discriminación. Por ignorancia,
por homofobia o por todo aquello de silencio y misterio
que sigue rodeando al sexo.
Pero lo peor está
aún por llegar. No hay país en el mundo que
no esté infectado. Algunos como la India, relativamente
indemne hasta hace pocos años, figura ahora hoy entre
los que tienen una tasa más rápida de crecimiento
de la enfermedad. Solo sumando recursos y trabajando en
conjunto podrá ponerse fin a este avance. Sin embargo,
la humanidad aun está lejos de lograr esfuerzos comunes
y mientras los países desarrollados extienden la
utilización de inhibidores, las cifras crecientes
del continente africano golpean nuestros corazones.
Y en medio de todo, una pregunta:
¿CÓMO VIVIR CON VIH?...
El conflicto entre la vida y la muerte es el gran conflicto
del hombre. ¿Cómo será este conflicto
para los que viven marcados con la certeza de que la muerte
es algo seguro y relativamente cercano?... ¿Cuáles
son sus mayores preocupaciones...? ¿Aún socialmente
marcados por esta especie de estigma escarlata son capaces
de soñar y amar...? ¿Qué hace la sociedad
por ellos y contra ellos...?
Este proyecto explorará
en la universalidad de este padecimiento a partir de las
particularidades de nuestro país. Como cineastas
queremos contribuir a que las personas que viven con VIH
puedan encontrar una mayor comprensión de la sociedad,
en tanto que son seres humanos que tienen aún una
vida por delante y tienen el derecho a vivirla a plenitud.
Queremos contribuir a que
la sociedad se convenza de que éste es un problema
de todos y cada uno de nosotros, y que todos y cada uno
de nosotros podemos hacer algo para contribuir con un trabajo
de educación, que ayude a modificar conductas y luchar
contra la epidemia, pero también a que las personas
que viven con VIH sigan VIVIENDO, así, con mayúsculas.
La investigación que
realizamos como punto de partida para este proyecto estuvo
asesorada fundamentalmente por el Centro Nacional de Prevención
del SIDA y las Infecciones de Transmisión Sexual
pero también realizamos consultas con la Dirección
de Epidemiología del MINSAP, con el Instituto de
Medicina Tropical Pedro Kourí y con el Sanatorio
de Santiago de las Vegas.
Para nuestro estudio realizamos
entrevistas a unas 60 personas que viven con VIH, familiares
y personal de la Salud y participamos en tres reuniones
nacionales de personas Viviendo con VIH.
Este
proyecto cinematográfico fue concebido para realizar
un filme entre 60 y 90 minutos que mezclara técnicas
documentales con una forma teatral que originalmente se
ha llamado Playback Theater pero que en los países
de habla hispana se le conoce como Teatro Espontáneo.
Esta forma nace de la improvisación a partir de testimonios
reales, de historias vividas; en este sentido tiene parentesco
con el sicodrama.
Un conductor entrevista al
testimoniante de forma que los actores puedan tener todos
los elementos para la representación. Los actores
entonces entrelazan movimientos, textos y poesía
ofreciendo una interpretación de la esencia emocional
de la historia. Esta forma teatral fue introducida en nuestro
país por Susan Metz, una educadora norteamericana
que es también entrenadora de esta forma teatral.
Ella, de forma voluntaria, entrenó al grupo de actores
que participan en el filme y asesoró la parte teatral
del rodaje.
Playback
Theater es una forma de participación activa de narradores
y actores. Es por ello que decidimos optar por esta forma
pues nuestro proyecto se propuso partir de compartir la
experiencia de personas viviendo
con VIH/SIDA tanto en el Sanatorio como fuera de él.
El filme además seguirá en sus vidas cotidianas
a los protagonistas y brindará información
fundamental sobre el desarrollo de la epidemia en Cuba.
A la par que hacíamos
la investigación, el grupo teatral se fue entrenando.
Los actores con que trabajamos en su mayor parte provienen
de Teatro de los Elementos, ubicado en Cumanayagua, provincia
de Cienfuegos. Este grupo, bajo la dirección de José
Oriol González, tiene una amplia y profunda experiencia
en hacer teatro comunitario y de creación colectiva.
El filme está dirigido
por Belkis Vega, realizadora de Cine, TV y Video de amplia
experiencia y profesora de documental de la Facultad de
Cine, Radio y TV del Instituto Superior de Arte y de la
Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños.
Desde que comenzamos a buscar
fondos, ayudas, donaciones y todo tipo de apoyo para realizar
el filme, hemos encontrado muchas personas e instituciones
sensibilizadas con el tema pero no logramos encontrar un
financiamiento fuerte. Conseguimos que nos prestaran una
cámara para alguno de los días de filmación,
en ocasiones una lámpara u otro equipo necesario.
Pero sabemos que de esa manera no se puede realizar un filme
de cierta complejidad.
Es por ello que surgió
la idea de convocar a los artistas plásticos para
que nos donaran obras e intentar venderlas para financiar
el filme. Organizamos así entonces, con el apoyo
del Ministerio de Cultura, el Consejo Nacional de las Artes
Plásticas y la oficina del Historiador de la Ciudad,
una expoventa de alrededor de 100 obras donadas.
Nació asi la exposición
EL ARTE POR LA VIDA que se inauguró en el Salón
Blanco del Convento de San Francisco de Asís en diciembre
de 2002.
Logramos vender aproximadamente el 30 %, lo que nos permitió
financiar las etapas de investigación, prefilmación
y filmación.
También contamos con una contribución del
Centro Cultural de España en Cuba y de la Agencia
Suiza para la Colaboración y el Desarrollo
–COSUDE-.
Con posterioridad nos asignaron
una ayuda del Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo
–PNUD- que nos permitió hacer la edición
en digital de dos versiones del documental : una de hora
y media para ser proyectada en salas de cine y otra de una
hora para la Televisión. También con el aporte
del PNUD y con la ayuda del Instituto Cubano del Arte e
Industria Cinematográficos, se logró realizar
la conversión del filme de video a cine 35 mm. Este
proceso lo realizamos en New Art Digital en México
que nos hizo una cotización muy inferior a la habitual
como contribución al filme.
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