Doblemente castigado
Por Jennifer Piñero Roig
Sección Los perros ladran
Seis años, documental dirigido por Mischa Prince y producido por el Instituto de la Defensa Pública Penal de Guatemala, confirma una vez más la sabiduría colectiva. Cuenta la historia real de un suceso acontecido en Quiché, localidad guatemalteca, en el año 2002.

Juan Yat Chach, descendiente indígena, es víctima de un atraco. Cinco hombres le atacaron para robarle el auto, y, aunque no le hicieron daños físicos graves, le abandonaron maniatado a la orilla de la carretera. Después, cuando se repone, denuncia a las autoridades oficiales el delito, pero las acciones se desarrollan tan lentamente que decide acudir a la comunidad indígena para hallar justicia. Las gestiones, esa vez, siguen un curso mucho más expedito: se localizan los sospechosos y se les juzga ante la comunidad, según el derecho consuetudinario maya, dándole participación a representantes del orden estatal.

Uno de los implicados, Francisco Velásquez, confiesa su parte de culpa; pide perdón a Juan y a la comunidad y llega a acuerdos para resarcir el daño económico. Sin embargo, los medios de comunicaci ón tergiversan los hechos, emitiendo la noticia de que .una turba había intentado linchar a presuntos ladrones.. Ante el revuelo, el caso debe retomarse y proceder con la orden de detención, que ya pesaba sobre Francisco, quien es doblemente castigado, por las leyes mayas primero, según sus tradiciones, y, después, por el sistema judicial estatal. Es condenado a seis años de prisión en el penal de Cantel, a despecho de lo previamente concertado en la instancia comunitaria.

Seis añosaborda mucho más que un simple hecho aislado. Pone sobre el tapete una situación que hoy en día afecta la realidad guatemalteca: por un lado, la falta de seguridad de la población y el descrédito del gobierno por su incompetencia; por otro, la discriminación al indígena, su cultura, tradiciones, leyes y demás. Por otra parte, las secuelas de violencia que ha dejado la guerra entre la población .y la indígena fundamentalmente. son un acicate para los linchamientos colectivos característicos de la realidad actual en Guatemala.

El conflicto que aborda el documental gira alrededor de tres vértices: Estado, justicia y comunidad. Su tesis apunta a la necesidad que tiene el poder estatal de trabajar mancomunadamente con la comunidad indígena, y a la imposibilidad de ignorar y dejar de reconocer el potencial que significa y su capacidad de acción. Debe señalársele el tocar de una manera muy superficial el origen de los hechos, que es el robo en sí mismo: las raíces verdaderas que motivan el delito, la pobreza, el desempleo, el bajo nivel cultural, el aislamiento social.

Es un documental expositivo, que se acerca mucho al reportaje periodístico. El ritmo narrativo es estable y se respeta la cronología de los hechos. En la introducción, se precisa, sin retardos, el suceso que se contará, se presentan los personajes y se enuncia el conflicto. El documental termina con la solución del caso, pero deja abierta la polémica con la declaración de que es esa la primera oportunidad en que un tribunal estatal toma en cuenta la decisión de un juicio indígena.