Se ha convertido en un buen hábito de las ediciones de la Muestra
presentar trabajos de diversas nacionalidades, y ampliar de alguna
manera el concepto de «nacional » que define a este evento.
De ahí que, entre los materiales foráneos que se presentar
án en esta ocasión, se hallen cuatro cortos de ficción
de realizadores españoles: Antes de mi muerte (Daniel
Morin), Fotos del mañana (Jonathan Hernández
Padrino), Oportunidad (Fran Casanova), Pre-secución
(Vasni J. Ramos).
España ha experimentado desde
la pasada década un desarrollo significativo del cortometraje,
que ha estado condicionado por la popularidad de los estudios audiovisuales
en universidades y escuelas del país, las nuevas tecnologías
digitales, la costeabilidad de estas producciones de corta duración,
y la gran cantidad de festivales especializados que se organizan en
muchas ciudades ibéricas. Es dentro de este circuito comercial
que los realizadores tienen la oportunidad de darse a conocer como
tales y promocionar materiales que aún no encuentran espacio
dentro de la exhibición y explotación de los cines abocados
en exclusiva al largometraje.
Uno de los rasgos distintivos de esta
producción es que funciona como escuela; es el soporte de experimentación
de quienes comienzan en el cine y necesitan el conocimiento práctico
para aprender a expresarse a través de los códigos del
lenguaje audiovisual. De esta forma, muchos de los directores del
cine español de hoy fueron los realizadores de cortos de ayer;
como es el caso de Álex de la Iglesia, Juanma Bajo Ulloa, Julio
Médem, Santiago Segura, Alejandro Amenábar .por solo
citar algunos ejemplos. Por otra parte, si se tienen en cuenta los
altos costos de producción de un filme y, por ende, el riesgo
que representa como inversión, resulta evidente que para los
productores el cortometraje se convierte en un aval .aunque no obligatoria
garantía., que permite reconocer talento y creatividad entre
los que se inician, y pueden llegar a convertirse en el destino de
esa inversión .como ocurrió con los directores mencionados.
Resultado: en la actualidad se mantiene una mirada atenta, casi incisiva,
sobre el cortometraje, sus realizadores, y el constante fluir de los
nuevos que llegan.
Es por esto que, aún cuando
los cuatro cortos que se presentan en esta muestra no se distingan
significativamente por su factura o las historias que narran, resultan
de interés; sobre todo si algunos (como Fotos de mañana
y Pre-secución) han obtenido premios en certámenes españoles.
De manera general, adolecen de una
falta de credibilidad en las actuaciones, lo que es esperada consecuencia
de ser trabajos iniciales; con la excepción de Antonia San
Juan (la Agrado de Todo sobre mi madre) en Antes de mi muerte. No
obstante, incluso en ese caso, los diálogos a veces resultan
forzados y pierden coherencia, hasta el punto de no encontrarles .como
espectador. un real sentido en la trama.
Son historias lineales, en las que
cada protagonista debe responder a un cambio que llega a sus vidas
desde el exterior, un elemento perturbador concreto: un pedido de
ayuda, un posible asesinato, una extraña grabación.
En estos casos, se recurre al suspenso como recurso narrativo que
conduce el desarrollo de la trama y le da ritmo a unas acciones que
resultan, en ocasiones, estáticas. Es un ritmo más bien
sicológico, que parte más de la curiosidad del espectador
por conocer el enigma que de la real efectividad de la intriga fabricada
por el texto.
Desde el punto de vista del discurso,
en Fotos de mañanay Pre-secución, se trabaja de manera
más efectista la relación espacio-temporal; y, así,
prolepsis y analepsis representan en ambas historias el juego entre
presente y futuro, realidad e irrealidad.
Sin embargo, el uso de estos recursos
narrativos es bastante sencillo, como lo es de manera general la composición
visual y sonora de todo el material, donde los encuadres, movimientos
de cámara, angulación, montaje, puesta en escena y sonido
no asumen mucho riesgo ni complejidad.
Aunque estos trabajos tienen como intención
fundamental hacer llegar una idea, a sus realizadores aún les
falta el oficio de dominar la riqueza expresiva y de contenido de
los diferentes niveles desde los cuales se construye el texto fílmico.
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