
«Ya sé quién eres:
eres mis miedos, mis represiones; no puedo luchar más contra
ti y por eso me entrego». Así declara su derrota una mujer
a quien un extraño intruso le ha trastornado la vida. Porque
a los intrusos se les combate cuando vienen de fuera, cuando son algo
ajeno a nuestra vida; pero. ¿qué hacer cuando el extraño
viene de dentro, forma parte de nosotros mismos? Esta parece ser la
pregunta que Arturo Infante nos plantea en un corto de ficción
titulado, precisamente, El intruso.
El corto narra cómo la vida
de una metódica y exigente mujer viene a ser alterada, una
mañana cualquiera, por un suceso aparentemente intrascendente.
Algo salido de sus propias entra ñas se constituye en seria
amenaza para ella y su estilo de vida.
Es una antigua aspiración humana
el tener controlados nuestros miedos y complejos, el lograr que nunca
ellos se apoderen de nuestras vidas; mas no siempre esto se consigue,
y cuando los miedos reprimidos logran salir a flote suceden cosas
impredecibles.
Este ancestral conflicto
ha sido reflejado en múltiples ocasiones por el cine y la literatura:
Infante se auxilia de la música para acercarse a él desde
un ángulo diferente, parodiando la situación .un recurso
que ya había utilizado en Utopía, pero que en algo recuerda
a «Lila», el corto de Tres veces dos, por tratarse de una
música protagonista que, además, narra y describe los
sucesos.