Muchas veces se le ha llamado
quinquenio gris de la cultura cubana al periodo entre 1971 y 1976, año
este último en que se crea el Ministerio de Cultura. Los primeros
y más interesantes filmes de la década se acogen al barroquismo
visual y conceptual, así como deciden aferrarse a las experiencias
culturales y existenciales del pretérito. Precisamente esta sería
la década más inclinada al cine retro o historicista a
través de filmes como Páginas del diario de José
Martí (José Massip), Los días del agua
(Manuel Octavio Gómez), Una pelea cubana contra los demonios,
La última cena y Los sobrevivientes (Tomás
Gutiérrez Alea), Maluala, El otro Francisco
y Rancheador (Sergio Giral), Mella (Enrique Pineda
Barnet), El hombre de Maisinicú (Manuel Pérez),
El brigadista (Octavio Cortázar) y algunos otros.
Tampoco faltaron ejemplos de filmes críticos
y más contemporáneos, que se proponían reflexionar
sobre la práctica del socialismo caribeño desde la introspección
y el cuestionamiento. Tal es el caso de Un día de noviembre
(Humberto Solás), Ustedes tienen la palabra (Manuel
Octavio Gómez), Retrato de Teresa (Pastor Vega) y De
cierta manera (Sara Gómez), por mencionar solo los más
destacados.
De algún modo se arribó al pináculo
del cine histórico mediante el largometraje de dibujos animados
Elpidio Valdés y la superproducción Cecilia,
que abriría una nueva etapa en el cine cubano.